sábado, 4 de julio de 2009

ACA LOS CREPUSCULOS SON APACIBLES


Título Original: A zori zdes tikhie

Dirección: Stanislav Rostotsky

Guión: Stanislav Rostotsky (basado en la obra de Boris Vasilyev)

Actores: Yelena Drapeko, Yekaterina Markova, Olga Ostroumova, Irina Shevchuk, Irina Dolganova, Andrei Martynov, Lyudmila Zaytseva, Alla Meshcheryakova, N. Yemelyanov, Alexei Chernov, Yuri Sorokin

Productora: Gorky Film Studios
País(es): Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS)

Idioma Original: Ruso

Género: Drama/Guerra/Lucha de los pueblos

Duración: 150 min.
Año: 1972

A Partir de la novela del escritor Soviético Boris Vasilyev, ambientada en la localidad de Karelia, en el Noroeste de Rusia cerca de la Frontera con Finlandia, en el año 1941 durante la Segunda Guerra Mundial, se desarrolla esta trama, en un bello y tranquilo desierto lejos del frente de batalla hay un puesto de artillería antiaérea, formado por cinco mujeres jóvenes. De repente son rodeadas por 16 paracaidistas nazis, las mujeres deben enfrentar al enemigo por sí solas, guiadas por el Vaskov (Andrei Martynov).

Película que en el año 1973, fue nominada para un Oscar a la “mejor película extranjera”, donde compitió con una de las mejores filmografías existente hasta el día de hoy, como lo es : “el pequeño encanto de la burguesía” de Luis Buñuel.
El director soviético Stanislav Rostotsky (1922–2001), apenas contaba con 13 años cuando Sergei Eisenstein le encomendó un pequeño papel en la adaptación de uno de los cuentos de Turgueniev incluidos en Los relatos del cazador, con el título de El prado de Bejin, prepara a la sazón.
Matriculado en el Instituto de Cinematografía de Moscú, volverá a coincidir en sus aulas con Eisenstein, en la década de los 30, quien se dedica a la enseñanza después de que los comunistas le hayan prohibido volver a emplazar su cámara. “Eisenstein me enseñó un camino insospechado guiándome en ciertas lecturas y enseñándome a apreciar la obra de ciertos pintores: me inició en el estudio de las artes en general”, graduándose en la década del 50, interrumpiendo su carrera de estudiante debido a la Segunda Guerra Mundial.
Entre su filmografía destacan La tierra y el pueblo (1955), Sucedió en Penkovo (1958), Héroe de nuestro tiempo (1965), viviremos hasta el lunes (1968), los árboles también crecen entre las rocas (1985), la viuda de Fyodor Kuzkin (1989)
La película está filmada en Blanco y Negro, en la ambientación de la guerra; en las escenas a temporales con respecto a ésta, que se van intercalando, haciendo uso del juego del tiempo, se filma en color ( predominando el rojo, amarillo y blanco), las que son acompañadas de una banda sonora, el hoy en la película, sólo al inicio y al final del filme; además de los recuerdos, añoranzas, esperanzas y frustraciones que evocan las 5 féminas, militantes comunistas y el “Comandante” Vaskov, como le apodan durante la batalla, que se desarrolla en la segunda parte del Filme, además de hacer uso de unos enfoques que son un placer visual, haciendo uso de un desarrollo e implementación del lenguaje cinematográfico, que la convierte en una auténtica película del séptimo arte.

Cuando el batallón llega al poblado, estas escenas están mostradas de una manera lúdica, pues Vaskov, deberá adaptarse a la convivencia de ella, pues es el único barón en el poblado, para zanjar un problema humano, se referirse tanto a él y a las mujeres que son un elemento neutro, para indicar que son todos soldados, y se deben hacer usos de los reglamentos, sin caer en las exageraciones que esto implica al interior del ejército

El tratamiento de las escenas de guerra, una que se produce en los primeros quince minutos de la película y casi toda la segunda parte, con un desarrollo de una duración más de 1 hora donde la donde la postura humanista del filme no se pierde, se relata de forma sombría y realista, donde se intercala el uso de la cámara fija y en mano, predominando esta última

La película está narrada con un profundo humanismo, mostrando a los seres humanos con entes de carne y hueso y no como simples seres entrenadas para matar, inclusive en una escena donde un Alemán mata a una de estas féminas, al ser descubierta ésta agonizando por el Comandante, emite una frase donde establece que fueron entrenado para matar hombres y no a mujeres, por eso no fue capaz de no matarla instantáneamente.

La Humanidad esta dado por el enfoque del director, el discurso de los personajes, de los recuerdos de éstos y de como el Comandante las cuida y les enseña en terreno, tratándolas inclusive de forma paternal ( considerando que una de ella tan solo tiene 17 años), antes de enfrentarse a los 16 paracaidistas nazi; en fin es una oda a la humanidad ante la calamidad de las guerra inventadas por los estados poderosos; una de las combatiente leyendo un libro de poesía ante de entrar en combate

Como una forma de entregar una visión no tan terrorífica de la Guerras, que por supuesto lo son, muchos directores se han preocupado de entregar esta calamidad usando como elemento narrativo, uno distinto a la narración bélica como eje central, como es el caso de esta película, donde sobresale el elemento humano como eje narrativo; en el Viejo y el niño, del Director francés Claude Berri de 1967, usa la risa sarcástica como eje conductor en la narración del filme; en si Novedad en el frente, del Director Lewis Milestone, de 1930, se recurre al discurso antibelicista de los combatientes, por mencionar algunos ejemplos

Cabe hacer mención que el título de la película está dada por una de las escenas, cuando una combatiente leyendo un libro de poesía en voz alta, mirando hacia un lago, ella le dice que necesita algún estimulo, pues la Guerra es la Guerra, ante lo cual él le responde que “acá los crepúsculos son apetecibles” por la tranquilidad del sector.


JAIME ANEIVA

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